El Kundalini Yoga o Yoga de la conciencia nos da otra visión de esta práctica basada en la energía y en el trabajo de nuestra mente y nuestro cuerpo.
El Kundalini Yoga es el tipo de Yoga más antiguo que se conoce y está basado en diferentes “senderos” del Yoga que a su vez se basan en textos antiguos como el Yoga Sutra (los textos fundacionales del Yoga escritos por el pensador indio Patañyali en el siglo III a. C. Su difusión a nivel mundial se dio en el siglo XX gracias al yogui Bajhan.

La práctica del Kundalini Yoga se basa en despertar la energía de nuestro cuerpo, que los yoguis visualizan como una serpiente que anida en la base de la columna vertebral y que debe ascender por la misma hasta llegar a la zona de la coronilla.

En nuestro cuerpo la energía se mueve a través de canales que los yoguis denominan “ríos o nadis”. Para que la energía fluya por estos canales se usan diferentes técnicas, algunas muy características del Kundalini Yoga, como la “respiración de fuego” (una respiración muy rápida y potente que se realiza solo por la nariz y que lleva el aire hasta el vientre de forma enérgica) y otras que son comunes a otros tipos de Yoga, como las asanas o posturas, los mudras o gestos con las manos y dedos o la meditación.

Durante una sesión de Kundalini Yoga realizaremos un trabajo dirigido tanto al cuerpo (asanas, bandhas o contracciones corporales) como a la mente (a través de la meditación y los mantras, que son palabras o sonidos a los que se atribuye un cierto poder psicológico o espiritual). El uso de mantras es muy habitual tanto al inicio y al final de la clase como en la parte de la meditación